Aqui dejo este comunicado que nos han pasado los Elenco en el cual nos cuentan la estafa sufrida por el grupo en la sala Jagermas de Coslada. Al loro con el tema y que quede claro el apoyo a este y todos los grupos que sufren estas movidas y el rechazo mas absoluto a este tipo de salas mezquinas y usureras:
El pasado viernes 16 de abril, Elenco estuvimos tocando en Coslada y fuimos estafados por Antonio Redondo, propietario de la Sala Jagermaster-Jethro Tull situada en Calle Uruguay 12. Una de las condiciones que pone la sala es llevar al menos a 30 personas para cobrar un mínimo y según se meta mas gente, se cobra mas. En el mes de febrero cuando cerramos el concierto, Antonio nos dijo que la sala tenía un aforo de 90-100 personas, esta fue la primera mentira con la que nos encontramos al llegar a la sala, pues ponía bien claro en el cartel de la puerta "Aforo limitado a 67 personas". Tras la prueba de sonido, Antonio nos dio unos tickets canjeables por consumiciones, una para cada miembro del grupo (no vaya a ser que acabemos con el botellero...). El concierto comenzaba a las 23:45, hora en la que decidimos subir a tocar. Jose, nuestro guitarra, se aproximó a la barra a decirle a Antonio que íbamos a empezar el concierto y que le diese 6 botellines de agua. Tan solo le dio 4 botellines de agua (somos cinco en el grupo, así que tuvimos hasta que compartir el agua...) y Antonio le dijo que cuando se acabase el agua rellenasen en el baño. Dejando a un lado la vergüenza ajena que nos provoca esta actitud, hasta ahora no nos había tocado ir a por agua al baño entre canción y canción en un concierto.
Acto seguido, el técnico de sonido nos dice que no hay 30 personas y que no vamos a cobrar. Le recalcamos que si que hay mas de 30 personas y que queremos hablar con Antonio, el cual nos dice que claro que hay mas de 30 personas pero que muchos de ellos se tratan de clientes habituales del bar y no gente que hayamos traído nosotros...esto es algo que Antonio tampoco nos había dicho al cerrar el concierto
por teléfono y evidentemente es una puntualización que no tiene ni pies ni cabeza, había gente disfrutando del concierto que no conocíamos de nada y no sabemos si eran clientes o no, pero para la próxima vez llevaremos a nuestra gente con un cartel en la frente que ponga "Elenco" para no dar lugar a confusiones, ¡no te jode!
Ante evidente engaño, tuvimos un tira y afloja, mientras, la gente esperaba que empezase el concierto. Al final, tras una discusión que prometía ser interminable, ya que este tipo no daba su brazo a torcer, decidimos salir a tocar por respeto al público.
Alguno de nuestros amigos se tomó la molestia de contar la gente que había y por supuesto que sobrepasamos los 30 y hasta en algún momento los 40. La estafa era palpable. No era una cuestión de no saber contar por parte de Antonio, era una cuestión de que nos quería estafar los míseros 130 euros que nos iba a pagar. 130 euros que nos hubiesen servido para no seguir perdiendo pasta en esto de la música, pues
finalmente nos fuimos sin cobrar evidentemente.
Detalles como estos son los que acaban quemando a muchos grupos emergentes y que gracias a arpías como este se quedan en el camino. No será nuestro caso.
Evidentemente nos fuimos sin siquiera despedirnos, y antes que arreglar las cosas a hostias (aunque hubo división en el grupo) preferimos hacerlo de una forma mucho mas diplomática, e aquí este texto, que tan solo pretende que no haya mas grupos que caigan en esta estafa.
Es necesario evitar gente de este tipo que no nos hacen ningún favor a las bandas musicales.
Simplemente dar las gracias a toda la gente que estuvo en el concierto y que nos estuvo apoyando ante la actitud de este personaje.
Recordar: Antonio Redondo, Sala Jagermaster-Jethro Tull de Coslada, ¡mucho cuidado!
El pasado viernes 16 de abril, Elenco estuvimos tocando en Coslada y fuimos estafados por Antonio Redondo, propietario de la Sala Jagermaster-Jethro Tull situada en Calle Uruguay 12. Una de las condiciones que pone la sala es llevar al menos a 30 personas para cobrar un mínimo y según se meta mas gente, se cobra mas. En el mes de febrero cuando cerramos el concierto, Antonio nos dijo que la sala tenía un aforo de 90-100 personas, esta fue la primera mentira con la que nos encontramos al llegar a la sala, pues ponía bien claro en el cartel de la puerta "Aforo limitado a 67 personas". Tras la prueba de sonido, Antonio nos dio unos tickets canjeables por consumiciones, una para cada miembro del grupo (no vaya a ser que acabemos con el botellero...). El concierto comenzaba a las 23:45, hora en la que decidimos subir a tocar. Jose, nuestro guitarra, se aproximó a la barra a decirle a Antonio que íbamos a empezar el concierto y que le diese 6 botellines de agua. Tan solo le dio 4 botellines de agua (somos cinco en el grupo, así que tuvimos hasta que compartir el agua...) y Antonio le dijo que cuando se acabase el agua rellenasen en el baño. Dejando a un lado la vergüenza ajena que nos provoca esta actitud, hasta ahora no nos había tocado ir a por agua al baño entre canción y canción en un concierto.
Acto seguido, el técnico de sonido nos dice que no hay 30 personas y que no vamos a cobrar. Le recalcamos que si que hay mas de 30 personas y que queremos hablar con Antonio, el cual nos dice que claro que hay mas de 30 personas pero que muchos de ellos se tratan de clientes habituales del bar y no gente que hayamos traído nosotros...esto es algo que Antonio tampoco nos había dicho al cerrar el concierto
por teléfono y evidentemente es una puntualización que no tiene ni pies ni cabeza, había gente disfrutando del concierto que no conocíamos de nada y no sabemos si eran clientes o no, pero para la próxima vez llevaremos a nuestra gente con un cartel en la frente que ponga "Elenco" para no dar lugar a confusiones, ¡no te jode!
Ante evidente engaño, tuvimos un tira y afloja, mientras, la gente esperaba que empezase el concierto. Al final, tras una discusión que prometía ser interminable, ya que este tipo no daba su brazo a torcer, decidimos salir a tocar por respeto al público.
Alguno de nuestros amigos se tomó la molestia de contar la gente que había y por supuesto que sobrepasamos los 30 y hasta en algún momento los 40. La estafa era palpable. No era una cuestión de no saber contar por parte de Antonio, era una cuestión de que nos quería estafar los míseros 130 euros que nos iba a pagar. 130 euros que nos hubiesen servido para no seguir perdiendo pasta en esto de la música, pues
finalmente nos fuimos sin cobrar evidentemente.
Detalles como estos son los que acaban quemando a muchos grupos emergentes y que gracias a arpías como este se quedan en el camino. No será nuestro caso.
Evidentemente nos fuimos sin siquiera despedirnos, y antes que arreglar las cosas a hostias (aunque hubo división en el grupo) preferimos hacerlo de una forma mucho mas diplomática, e aquí este texto, que tan solo pretende que no haya mas grupos que caigan en esta estafa.
Es necesario evitar gente de este tipo que no nos hacen ningún favor a las bandas musicales.
Simplemente dar las gracias a toda la gente que estuvo en el concierto y que nos estuvo apoyando ante la actitud de este personaje.
Recordar: Antonio Redondo, Sala Jagermaster-Jethro Tull de Coslada, ¡mucho cuidado!
































